domingo, 1 de febrero de 2015

40 HAIKUS

1.
La libélula
sueña sobre un junco la
luna en el agua.

2.
Oí descender las
voces de los pinos con
los gansos salvajes.

3.
El agua ardida
nacen sobre el crepúsculo
flores de loto.

4.
Se translucen
en la luna de otoño
las blancas garzas.

5.
Sombras de nubes
a la deriva, en el mar,
luna de Marzo.

6.
Alzando el vuelo
en un impulso el cisne
hacia el Nirvana.

7.
Oír al corazón
para que el viento sople
aves errantes.

8.
Primeros brotes
las azaleas en flor
olvidan morir.

9.
Trenzan auroras
el vuelo de las aves.
Las últimas lluvias.

10.
Los ciervos juegan
tocan con sus astas de luz
la fina luna.

11.
Los sueños se van:
la estela de un flamenco al
vagar entre aguas.

12.
Al suave ondular
del agua las garzas beben
algo de cielo.

13.
Las libélulas
cuando emergen en la luna
se hacen pura luz.

14.
¡Qué inocencia!
Las ostras creen haberse
comido la luna.

15.
Los astros tiemblan
en los charcos de otoño
cálidas lluvias.

16.
Los lobos blancos
cuando aúllan a la luna
exhalan brumas.

17.
Aunque brille el sol
la leve lluvia de las
nubes errantes.

18.
En este báculo
se apoya el mundo: reflejos
en la bruma.

19.
En mi regazo
obsequio del Otoño:
una hoja cae.

20.
Flotando en la brisa
persigue el silencio al eco
del hototogisu.
*Cuclillo.

21.
Leve es el gorrión
y no cesa de cantar
a la eternidad.

22.
Canto del cuco:
¿me quiere o no me quiere?
Margaritas en flor.

23.
Puede arder la hoja
mas este ocaso ocre es
misericordia.

24.
Luna de Octubre.
Inhala el silencio a sorbos
un agónico árbol.

25.
Grillo moribundo:
morir al silencio por
un aria de amor.


26.
Los copos caen
y el viento ha modelado
garzas de nieve.


27.
Las hojas también
caen con presteza indican
un camino al cielo.

28.
Un viajero inhala y el
viento exhala las entrañas
del mundo.
29.
Niebla. Pelando un
huevo cocido y el cosmos
confabulando.

30.
Si me tumbara aquí el
Otoño me cubriría
de hojas y olvido.

31.
En los árboles
mareas: arrastra
el silencio al silencio.

32.
El chatarrero
siempre entona la misma
canción, pero es feliz.

33.
Todo retorna
hacia la luz: el noble arte
de mirar la luna.

34.
Los niños de viento
fluyen con las cometas
nuboso otoño.

35.
Gotas de rocío:
¿alientan al mar a ser
uno con el alba?

36.
Juegan a marearse:
bendito viento del sur
¡los niños giran!

37.
Siguen batiendo
aunque partan los vientos
sobre las ramas.

38.
La vasta aurora
¡prendida en el azul plata
del arenque en la red!

39.
Cuando huye la luz,
la luna crepuscular
¿añora al viento?

40.
Gotean luces;
de los brotes del arce el
fuego de otoño.

martes, 16 de septiembre de 2014

Sendas de otoño
el viento silba y nada
dice al crepúsculo.






Puedo ser luna
cuando el invierno se hace
llovizna en la luz.






Haikus, Senryûs y un Tanka

(Escritos durante retiro de silencio en alta montaña)




Caen con tristeza
las hojas
en la luz.


Crisálida

del tiempo: nace un reflejo
en el agua…


Amanece: niebla.
El tufo de estrellas
y olas en el árbol.


…tal vez la oruga en su
vergel tenga una vaga
nostalgia de morir.


Nana del viento:
mecidas en su flor de cuna
las avispas.


Dijo el cuervo al
espantapájaros: me alegro
por tu muerte.


Gritan las aves
el silencio compartido
de la nada y el todo.


Un alma gime
en la copa de un árbol
cualquier soledad.


Morir al viento es
como las horas muertas
de un vientre marchito.


Soledad sin tiempo:
hay una memoria en
el gemido del árbol.


De súbito
un halcón me mira
en la lejanía.


Caen desde lo alto
tintineando las hojas
bendiciones de muerte.


Amor. Flor extraña.
Crisálida del eco en
jardines floridos.


Algún vestigio
de este adiós fue un templo
donde entrar a orar.



Desierto: sólo
morir en el vacuo espejo
del amor.


Frutas en el suelo.
Sedas al viento. Aliso
mi cabello allá.


La lluvia cesa
cuando acaso no llora
al cielo herido.


Del silencio es
testigo milagroso
la hoja danzando.



TANKA:

Se acerca la abeja
y olisquea mi Otoño
podrido tal vez
el acento marchito
del tiempo: néctar de Dioses.